En la tradición budista es costumbre hacer ofrecimientos de luz para eliminar obstáculos y crear condiciones auspiciosas para la vida. Es habitual hacer ofrendas de luz al inicio del año, para que durante este tiempo todo fluya de forma favorable. También se hacen para cualquier evento de la vida familiar o individual que se celebre, como el nacimiento de un hijo, el matrimonio de una pareja, la graduación en los estudios, el cumpleaños de un amigo o familiar o el aniversario de los padres.

Las ofrendas de luz también se pueden hacer en periodos difíciles o en transiciones inciertas. El don de la luz y las oraciones que lo acompañan ayudan a producir menos sufrimiento y mayor felicidad en tiempos de enfermedad, pérdida, incertidumbre y muerte. Se pueden ofrecer velas para un padre que se enfrenta a una operación, para un amigo que está cambiando de carrera, para un estudiante que enfrenta un examen difícil y para un miembro de la familia que experimenta un estrés extremo. En el momento de la muerte de alguien, es tradicional ofrecer una lámpara de bardo durante 49 días.

Los beneficios generados al realizar un ofrecimiento de luz a los Budas son innumerables. En nuestro templo tenemos una estupa de luz con los 1.000 Budas del eón afortunado. Buda dijo a sus discípulos que aquellos que se acercasen a una estupa con devoción lo encontrarían ahí, sentirían su presencia, experimentarían su compasión y recibirían su guía. Al reunir los 1.000 Budas del eón afortunado en una estupa de luz se multiplican el poder y la energía de esta práctica.

Puedes hacer un ofrecimiento de luz en tu nombre, en el de un familiar o en el de un amigo. Efectúa una aportación mínima de 30 € anuales y pondremos tu nombre o el de la persona a la que quieres beneficiar en la base de uno de los mil Budas. La aportación deberá de renovarse anualmente, entre los meses de diciembre y enero.

Los ofrecimientos recibidos se destinarán al sostenimiento del templo que alberga la estupa de luz con los Budas, lo que incrementa mucho más los beneficios y el buen karma de quien hace el ofrecimiento de luz y del beneficiario del mismo. La práctica de la generosidad es la primera de las cualidades que hemos de desarrollar para alcanzar la Iluminación y siembra la causa para experimentar riqueza en las vidas futuras. Apoyar la permanencia y continuidad de la enseñanza de Buda genera la causa de renacer como humano y tener nuevamente acceso al Dharma de Buda. Ser generoso, especialmente con el Dharma, es un acto inteligente, nos asegura grandes beneficios para el futuro.

Usa los siguientes  formularios si quieres hacer un ofrecimiento de luz.

Ofrecimiento de luz a los Mil Budas




Todos los campos son obligatorios

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