La mayoría de las personas, en algún momento,  nos hemos cuestionado el sentido de  nuestra vida, nos hemos preguntado quiénes somos, de dónde venimos, cómo existimos o sí hay vida después de la muerte. En definitiva, nos hemos interrogado acerca del sentido de la vida, de nuestro lugar en el mundo y de qué hacer con nuestra existencia.

En la sociedad moderna, aunque ha crecido el nivel de prosperidad y cada vez disponemos de mayor tecnología, estos medios externos para alcanzar la felicidad resultan ineficaces si nuestra mente se siente abatida. El bienestar físico y el bienestar de la sociedad dependen profundamente del bienestar psicológico, el cual, a su vez, depende de nuestra vida emocional. El insuficiente conocimiento sobre el funcionamiento de las emociones y la consiguiente falta de control sobre ellas constituyen los principales factores causantes de nuestra infelicidad y estrés.

Nuestro Maestro Muy Ven. Lama Geshe Tsering Palden nos da enseñanzas todas las semanas sobre distintos temas: cómo conseguir la felicidad y disminuir el sufrimiento, el amor benevolente, la compasión, etc.

En Tiempo de canto y mudra aprenderemos a utilizar instrumentos tántricos, la recitación de las prácticas en tibetano, la entonación de los mantras y el uso de los mudras.

Periódicamente nuestro Maestro Muy Ven. Lama Geshe Tsering Palden imparte cursos de fin de semana, que tratan sobre aspectos concretos de la filosofía budista o comentan textos clásicos. El objetivo de estas enseñanzas es el logro de la felicidad estable y duradera, con absoluta independencia de las circunstancias que nos rodeen.

Los retiros permiten desconectar por unos días de nuestras actividades y preocupaciones habituales, proporcionándonos todas las condiciones necesarias para sumergirnos en nuestro interior y encontrar un camino hacia la paz interna.

TIERRA DE BUDAS

Donde viven  el amor, la compasión, y la alegría

Os presentamos las prácticas que de forma estable llevamos a cabo en nuestro centro. Se trata de prácticas que contribuyen a mantener nuestra mente en calma, disponiendo nuestros pensamientos de forma positiva. Que nos infunden energía y determinación para lograr el desarrollo espiritual que pretendemos. Que nos inundan de amor por nosotros mismos y por los demás. Con su realización nos sentimos sostenidos y bendecidos por los Budas y los maestros y adquirimos la certeza de que nuestra transformación es posible.