Muy Venerable Lama Geshe Tsering Palden nos sorprende en cada sesión de enseñanzas con su profundo conocimiento de la mente humana, sus necesidades, anhelos, temores, desilusiones y demás frustraciones en una  serie de consejos en el largo camino budista a la Iluminación, así como meditaciones, ayudas, ejemplos y todo aquello que los asistentes necesiten como consejos personales de desarrollo interior.

El Lam Rim es el texto básico de estudio y meditación en los monasterios de la tradición gelugpa del budismo tibetano. Constituye un manual completo de la práctica budista. Geshe Palden, de forma sencilla a la par que profunda, nos acercará a la sabiduría que ha iluminado la vida de millones de personas en el pasado. El estudio del Lam Rim y la puesta en práctica de sus enseñanzas nos proporcionarán herramientas para obtener una vida más plena y feliz, No es preciso ningún conocimiento ni adiestramiento previo por parte de los asistentes a las enseñanzas.

Los martes a las 20:00 h.

¿Cuántas áreas de tu vida están basada en ideas y conceptos que no corresponden a la realidad? La sabiduría se encuentra más allá de las palabras. Ningún concepto es capaz de capturar la textura de la realidad.

Estas enseñanzas, tomadas como reflexión para la vida cotidiana nos ayudan a contactar el error en que constantemente caemos al tratarnos a nosotros y a todo lo demás como “entidades” fijas y aisladas. El efecto de esta reflexión hecha desde las profundidades de la conciencia meditativa puede ser tremendamente liberador.

El budismo es un conjunto de enseñanzas de carácter pragmático y experiencia, destinadas a erradicar el sufrimiento humano; sufrimiento entendido primariamente como ansiedad existencial (sánscrito: dukkha ) y por derivación como a cualquier otra forma de sufrimiento. El objetivo es alcanzar una paz y felicidad no condicionadas por la experiencia común de los fenómenos de la realidad.

La felicidad es un estado mental, una forma de ser y ver la vida, que debe ser trabajada y practicada y que no funciona si nos preocupamos solamente de nuestra propia felicidad; practicar el amor altruista es el camino a la felicidad.

Hay mucho que depende de nuestro estado mental interno. Cuando vemos a gente que tiene todo para ser feliz y luego entran en una depresión, es porque su estado mental interno puede eclipsar las condiciones externas, podemos estar en un paraíso y sentirnos desgraciados, son cosas muy sencillas las que dan acceso a la felicidad, un porcentaje importante de nuestras angustias son cárceles que hemos construido nosotros mismos, y somos nosotros los que debemos encontrar la llave para salir de ellas.

Con respecto a los seres sintientes y a la actividad mental en nuestra vida cotidiana, existen diferentes niveles. Cuando estamos despiertos, cuando soñamos, cuando estamos en sueño profundo, y después cuando estamos inconscientes, en cada etapa, hay un nivel más profundo de la mente. Después, incluso en el momento de la muerte, cuando el proceso de disolución [de la mente] continúa tras haber cesado la respiración, en ese momento aún hay todavía otro nivel de la mente [aún más profundo].

En cuanto al funcionamiento de la mente el budismo es una ciencia milenaria que posee un interés práctico para los investigadores de las ciencias cognitivas y las neurociencias, que puede ofrecer  valiosas contribuciones para el estudio y comprensión de las emociones. La visión budista de la mente ofrece un modelo que lleva milenios explorando sistemáticamente y con todo rigor el mundo interno del ser humano.  En esta tradición se encuentra un método muy exacto – que ni siquiera la ciencia vislumbra – para explorar las profundidades de la conciencia y pone en cuestión algunos presupuestos básicos de la ciencia psicológica moderna.

El Buda enseñó que debemos comprender la naturaleza de la existencia antes de poder mejorar nuestra vida y ser más felices. Y es esta actitud serena, compasiva, afectuosa, sabia y altruista ante la vida la que en este centro desarrollamos.